Caso Lamami: la Fiscalía solicitó una pena de 15 años para Catrihual.

El crimen fue calificado como homicidio en ocasión de robo conforme lo establece el art 165 de CPP. La fiscalía solicitó la continuidad de la prisión del imputado hasta tanto se conozca la pena.

En el día de hoy se conoció el veredicto por el crimen de Héctor Lamami. El tribunal integrado por los jueces Mirtha Moreno, Laura Servent y Sergio Pineda por unanimidad encontró culpable a Pablo Miguel Catrihual, conforme las pruebas presentadas por el Ministerio Público Fiscal.
La audiencia se realizó en la Oficina Judicial de la ciudad de Rawson y la acusación del Ministerio Público Fiscal estuvo a cargo del fiscal Osvaldo Heiber, mientras que de la defensa del imputado el abogado particular Abdo Manllauix. En carácter de querellante en representación de la familia de la víctima, estuvo el abogado Javier Romero.

El caso:

Lamami murió como consecuencia de los golpes recibidos cuando al menos dos delincuentes ingresaron a su departamento del barrio Malvinas Argentinas de Rawson con intenciones de robo. Fue golpeado ferozmente especialmente en el abdomen y tórax además de inmovilizado de pies y manos con alambre. Así quedó y fue abandonado por los ladrones, agonizando hasta morir.

La víctima tenía 64 años de edad y vivía solo. Al momento del robo se hallaba además muy enfermo. Resultó ferozmente golpeado en el abdomen por los ladrones, además de que fue amarrado con alambre en sus brazos y piernas Su estado de salud no soportó la agresión y murió en su habitación. Un golpe en el abdomen le produjo fracturas de costillas que afectaron sus posibilidades respiratorias. Además se le cubrió el rostro por lo que la sofocación en sus vías respiratorias, incidió en la agonía y posterior muerte. El cuerpo de Lamami fue hallado por familiares suyos cerca de las 19 hs. del 13 de febrero del año pasado. Los ladrones buscaban una importante suma de dinero que no pudieron encontrar. En el departamento se verificó un importante desorden.

Una de las pruebas en su contra resulta muy importante. Se trata de restos del ADN de Catrihual hallados en los alambres usados para maniatar a la víctima. En su momento el hecho fue considerado grave por la fiscalía y la querella por la violencia innecesaria ejercida contra la víctima, la incriminación que realizaron en su contra dos testigos y las amenazas contra ambos. Cabe destacar que entre las pruebas determinantes –además de las científicas- existen llamadas telefónicas y los testimonios de allegados al imputado.