Caso Lamami: sobrino de Catrihual dijo que su tio le pidió que llame a una ambulancia

Según declaró el sobrino, Catrihual lo llamó y comenzaron hablando de la venta de un vehículo y que antes de finalizar la llamada le pidió que llame al Hospital y mande una ambulancia al departamento de Lamami, ya que creía que como consecuencia de los golpes propinados durante el robo, podría estar mal de salud. En ese momento Lamami estaba en un departamento del barrial Malvinas, donde luego fue encontrado agonizando.

Lucas Figueroa, sobrino de Pablo Catrihual,fue sometido a juicio oral y público en una audiencia de debate que se desarrolla desde la semana pasada en la Oficina Judicial de la ciudad Rawson, por el crimen del vecino de Rawson Héctor Lamami.

Figueroa reiteró conceptos de una declaración que ya había realizado durante la investigación, ante el Juez de Garantías Marcelo Nieto De Biase. Esta vez lo hizo en la instancia final y más importante del proceso ante los jueces Mirta Moreno, Segio Piñeda y Laura Servent.

Detallo conceptos de la llamada que recibió de su tío la noche del hecho, unas tres horas después de haber ingresado al menos dos ladrones al departamento de Lamami, en la planta alta de uno de los edificio que componen el complejo barrial Malvinas Argentinas de la ciudad de Rawson. Catrihual le había vendido un auto hacía unos pocos días. La llamada se inició hablando de esa transacción para luego Catrihual pedirle a Figueroa que llame al Hospital y mande una ambulancia al departamento de Lamami porque creía que como consecuencia de los golpes propinados durante el robo, podría estar mal de salud.

Figueroa llamó pero dio mal los datos de la dirección, dificultando la localización del departamento donde Lamami se hallaba agonizando, con un fuerte golpe en el abdomen que le había fracturado costillas dificultando severamente su capacidad respiratoria. Además había sido dejado boca abajo, tirado en su dormitorio, atado de pies y mano con alambre. El teléfono de Figueroa quedó registrado en el sistema de telefonía de la guardia del Hospital Santa Teresita. Desde el Hospital llamaron para que corrigiera la dirección. Nuevamente sin identificarse ratificaron los datos. Resultó infructuoso para los ocupantes de la ambulancia y dos policías que se sumaron a la búsqueda dar con el departamento de Lamami. Al otro día -22 horas después- fue hallado muerto por una de sus hijas.

Pero además la llamada de Figueroa al Hospital y el registro del número telefónico en el sistema, resultó clave para el inicio de la investigación por parte de la Brigada de Investigaciones de Rawson. Pocos días después el domicilio de Figueroa en el Area 16 de Rawson era allanado. Y allí su novia de 16 años de edad que estaba al tanto de todas estas circunstancias, decidió contar todo a la Policía. Lo mismo hizo después el propio Figueroa. Agregó además que un tiempo después, durante un cumpleaños familiar, Catrihual le pidió que no hable más del tema. Eso no fue todo. A través de otro tío, Federico Catrihual, recibió el mensaje que si seguía hablando ante la policía “habían dos balas, una para él y otra para su novia”. Todos estos detalles se ventilaron en las audiencias de debate.

Paralelamente se intervino el teléfono de Catrihual que en las horas posteriores al hecho realizó varias llamadas al teléfono también intervenido de Figueroa. Además restos de su ADN fueron hallados en los alambres con los que fue maniatado Lamami. Así Catrihual se convirtió en el principal sospechoso. Allanaron su casa para detenerlo, pero no estaba. Apenas se fue la Policía su madre lo llamó para advertirle de que la policía lo estaba buscando. Esta llamado permitió localizarlo en la ciudad de Paraná, en Entre Ríos. Pudo ser detenido en ese lugar fue detenido recién diez meses después. Monitoreado permanentemente por un policía en la ciudad de Buenos Aires, otros dos integrantes de la Brigada de Investigaciones de Rawson lo detuvieron cuando abordaba una camioneta a la salida de una fiesta familiar. Sobre él pesa ahora el cargo de homicidio en ocasión de robo.

Esa es la imputación que mantiene el Ministerio Público Fiscal representado por el fiscal general Osvaldo Heiber. Catrihual es defendido por Abdo Manllauix y en carácter de querellante representante de la familia, el abogado Javier Romero.

Lamami murió como consecuencia de los golpes recibidos y su precario estado de salud. Fue golpeado ferozmente en el rostro y de gravedad en el abdomen además de inmovilizado de pies y manos con alambre. Así quedó y fue abandonado por los ladrones, agonizando hasta morir. Presentaba fracturas en costillas de lado derecho de su abdomen. Así fue detallado por el médico forense Alejandro Heredia, durante su declaración.

Su estado de salud –delicado y frágil tal como se dijo en la audiencia- no soportó la agresión y murió en su habitación. El cuerpo de Lamami fue hallado por una de sus hijas entre las 20 y las 21 del día siguiente del robo, el 13 de febrero del año pasado. Los ladrones buscaban una suma de dinero que no pudieron encontrar y en el departamento de la víctima se verificó un importante desorden.

Ministerio Público Físcal