Los jóvenes argentinos, entre los menos felices de un ránking mundial

Se ubican anteúltimos en una lista de 20. Las presiones escolares y el dinero, las principales causas de ansiedad.

Los adolescentes y jóvenes argentinos de 15 a 21 años tienen uno de los niveles más bajos de bienestar emocional, según el ránking de los 20 países que participaron del estudio Generación Z: Encuesta de ciudadanía mundial, desarrollado por la Fundación Varkey, una organización sin fines de lucro de la cadena GEMS creadora del Foro Mundial de Educación y Habilidades. Sólo el 18% de los adolescentes y jóvenes argentinos encuestados indicó que no piensa demasiado en problemas o que no se siente actualmente ansioso, acosado, no amado o solo, los índices que se consideraron para hablar de bienestar emocional.

Considerando todos los países que participaron del trabajo, menos de un tercio de los encuestados (30%) tiene un buen nivel de bienestar emocional general. Indonesia (40%), Israel (38%), China (36%), Alemania (36%), y Nigeria (34%) obtuvieron la calificación más alta en la escala de bienestar emocional. Los jóvenes y adolescentes de Argentina (18%) y Brasil (16%), las más bajas.

El dinero y las presiones escolares son las dos principales fuentes de an- siedad de los encuestados argentinos (48% cada una), seguidas de la familia (38%), la salud (30%) y los amigos y sus pares (25%). Además, sólo el 16% de los jóvenes del país cuenta con bienestar físico, definido por la posibilidad de dormir bien, hacer ejercicio y dedicar tiempo suficiente al descanso y la reflexión.

La encuesta abarcó a 20.088 jóvenes de entre 15 y 21 años e incluyó preguntas sobre su bienestar, esperanzas y ambiciones, además de un cuestionario sobre valores personales, comunitarios y religiosos. Participaron exactamente 1.038 argentinos.

Al contrario que los jóvenes de otros países, un porcentaje relativamente bajo de los encuestados en la Argentina cree que el país es un buen lugar para vivir: 39%. El 52% lo consideró como “ni bueno, ni malo” y el 9% como un lugar malo para vivir. Los resultados generales, en cambio, muestran que más de la mitad (60%) piensa que su país es un buen lugar para vivir y el porcentaje más alto se lo llevan Canadá y Nigeria (87%).

Por otra parte, los argentinos fueron pesimistas respecto del futuro: sólo un 9% sostuvo que el mundo estaba mejorando, en comparación con el 47% que piensa que está empeorando.

Para otro 42% ni mejorará, ni empeorará. En este punto, las respuestas coincidieron con las de la mayoría de los jóvenes del resto de los países encuestados: la mayoría cree que el mundo se está convirtien do en un lugar cada vez peor.

“Se hacen muchas suposiciones acerca de esta primera generación de ‘nativos digitales’ y la encuesta nos permite desafiarlas con evidencias sólidas”, señala Vilkas Pota, director general de la Fundación Varkey. “Los jóvenes creen en el derecho a vivir la vida que uno elige sin prejuicios de ninguna clase, pero son una generación muy pesimista respecto del futuro del mundo”.