Una pastelera Ríonegrina es furor en las redes sociales

A los 21 años y con un proyecto propio que comenzó para juntar dinero para gastos de actividades, María Sol Mateos llegó a casi 30 mil seguidores en Instagram que la siguen de todas partes del mundo. «Me dijeron que podía vivir de esto y acá estoy», relata en la descripción del perfil.

Con 21 años y un corazón desbordado de pasión por la pastelería, la cipoleña María Sol Mateos se convirtió en una de las emprendedoras más exitosas de la localidad. Como si fuera poco, la rompe en las redes sociales con casi 30 mil seguidores de todo el mundo. Hoy la joven hornea tortas para sus clientes y amigos bajo su marca Masolma, y también se dedica a dar clases a aquellos que tienen ganas de aprender desde los conceptos más básicos hasta las técnicas más intrincadas.

Algunos de los recuerdos más preciados de su infancia giran en torno al cariño de la familia y a la comida casera, dos factores que ayudaron a despertar su interés por la gastronomía desde una temprana edad. Sus primeros pasos los dio junto a su mamá, su abuela y sus tíos y, a medida que fue creciendo, se animó a dar forma a sus propias creaciones y vida a recetas de su autoría.

En diálogo con LM Cipolletti, la joven pastelera contó que comenzó a vender comida salada desde muy pequeña porque hacía deportes y era necesario juntar dinero para los viajes que realizaba junto al equipo. Luego se le dio por lo dulce y empezó a pasar tardes enteras horneando budines y bizcochuelos de manzana que, con la ayuda de su hermano, eran un furor en el barrio y se vendían en segundos.



–> Torta con mensaje

Tanto en Instagram como en Facebook, Sol se asegura de que todas las imágenes de sus creaciones vayan de la mano de un mensaje significativo que exprese, por ejemplo, su postura feminista. Algunas de sus clientas le piden tortas con los colores verde y violeta. También le gusta hablar del amor propio y la autoaceptación y dar consejos para los que quieran emprender.

Fuente: La mañana de Neuquén