Se creó la Confederación Panamericana de Poker Deportivo

Hace unos días, aprovechando la celebración del campeonato BSOP São Paulo, uno de los más populares en el circuito de póker de América Latina, se presentó una nueva asociación internacional cuyo fin es la promoción de este juego.

La Confederación Panamericana de Poker Deportivo (CPPD) tiene un doble fin: dar a conocer el póker como deporte mental y promover su práctica en América Latina. Otro de los objetivos es poder coordinar torneos a nivel internacional en el continente latinoamericano, tal y como se hace en otras competiciones de ámbito Panamericano. Se otorgaría así una estructura de competencias que los aficionados y profesionales del póker podrían disfrutar sin la necesidad de tener que realizar grandes desplazamientos para poder disputar torneos de relevancia.

A día de hoy, el póker sigue siendo una práctica que crece en popularidad en América Latina, pero su estructura profesional está todavía lejos de la que se dispone en Norteamérica o Europa, e incluso en Asia, donde esta disciplina está expandiéndose rápidamente.
Uno de los puntos que la CPPD está queriendo resaltar desde su concepción, es el de pensar en el póker como un deporte mental. Este reconocimiento es una realidad desde 2010. Un año después de la creación de la Federación Internacional de Poker (IFP), la Asociación Internacional de Deportes Mentales accedió a incluir el póker en la consideración de deporte mental, tal y como tienen otras prácticas como el ajedrez.

Por el momento, la CPPD nace gracias a la colaboración de las federaciones de póker de Chile, México, Colombia y Brasil. En Argentina, pese a que se han realizado algunos esfuerzos en el pasado, todavía no existe una estructura lo suficientemente fuerte que permita hablar de federación argentina. Sin embargo, es muy posible que esta nueva asociación cuente con representación del país en el futuro. Además, su creación es sin duda beneficiosa para los aficionados nacionales, puesto que si la idea de crear un campeonato panamericano de póker sale adelante, los argentinos también podrán disfrutar de esta competencia.

Poker en Argentina

Pese a no contar con una estructura profesional del alcance de otros países o de grandes competiciones internacionales, como las que se celebran en Brasil, Argentina cuenta con algunos de los mejores jugadores del continente.

A principios de este año, un español, Ramón Colillas, hacía historia en Bahamas al ganar el PSPC de la PokerStars Caribbean Adventure (PCA), uno de los torneos más importantes del mundo. En 2018, en ese mismo campeonato, era una argentina la que escribía su nombre en los libros de historia. María Lampropulos se convertía en la primera mujer en ganar el torneo principal de la PCA, y también era la primera persona de América Latina en conseguir el triunfo en un evento donde compite la élite del póker mundial. La bonaerense ya había conseguido algunos resultados importantes con anterioridad, y ha seguido manteniéndose como uno de los principales valores del póker latinoamericano.

Su compañero sentimental, Iván Lucá, es otro de los grandes nombres del mundo de los naipes. El jugador de Punta Alta supera los 6 millones de dólares en ganancias, sin tener en cuenta los premios obtenidos en torneos online, donde es uno de los jugadores más sobresalientes.

Destacan también otros jugadores importantes. Nacho Barbero es uno de los pioneros del póker en Argentina y es, junto a Lampropulos (4ª), el argentino mejor situado en el ranking de jugadores latinoamericanos, ocupando el 5º lugar. Damián Salas, pese a que no logró ganar el torneo, hizo historia igualmente en julio de 2017, cuando logró quedar en la 7ª posición del Evento Principal de las Series Mundiales de Póker, el torneo con más historia e importancia del mundo. Mario López, Richard Dubini o Leo Fernández son otros de los nombres destacados de la Albiceleste de los naipes; gracias a sus sobresalientes actuaciones en torneos de todo el mundo, los dos últimos cuentan con patrocinios de dos de las mayores salas de póker del planeta.