Crimen de Playa Kaiser: Una zapatilla es clave en la investigación

El Peritaje de ADN confirmó que había sangre de la víctima en las zapatillas de uno de los imputados. Con esta prueba, quedó más comprometido y la causa se encamina a ser elevada a juicio oral.

Agustín Tesoro, de 18 años, fue asesinado en la costa de Puerto Madryn en noviembre del año pasado. En la causa se encuentran detenidos Joaquín Soto (18) y F.S. (16), a quienes se los imputa de “homicidio agravado por alevosía”. El delito está previsto en el artículo 80 del Código Penal con una pena única de prisión perpetua.

La mañana del jueves se realizó en Tribunales la revisión de la medida de prisión preventiva durante la investigación. La jueza Patricia Reyes resolvió que continúen con medidas de coerción.

Y durante la audiencia se ventiló un dato clave: “Dio positivo el peritaje de ADN, efectuado por los investigadores del CCT CONICET – CENPAT (Centro Científico Tecnológico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas – Centro Nacional Patagónico, por sus siglas). La zapatilla de uno de los imputados tenía manchas de sangre de la víctima”, detalló la fiscal María Eugenia Vottero.

Las zapatillas y ropa con sangre fueron halladas en el domicilio de uno de los imputados. La pericia, realizada por el Conicet Cenpat, determinó que la sangre en la prenda de los imputados pertenece a la víctima.

El abogado penalista Carlos Villada se constituyó como querellante por parte de la familia previo a la audiencia de revisión de la prisión preventiva.

El siguiente paso procesal es que la Fiscalía y la querella presenten la acusación para elevar la causa a juicio oral y público. Entre las medidas de prueba que restan finalizar se encuentra un peritaje sobre los elementos electrónicos, como computadoras y celulares, que es realizado por el Equipo Técnico Multidisciplinario de la Procuración General.

PRUEBAS

“Los dos jóvenes fueron las últimas personas que estuvieron junto a la víctima. Cuando fueron entrevistados en calidad de testigos, uno de ellos dijo que le había entregado la notebook a Tesoro. Incluso detalló que le dio una bolsa para que se la lleve. Pero en el allanamiento realizado en su domicilio, la computadora de la víctima estaba escondida debajo de unas maderas”, detalló la fiscal.

Agustín le había entregado la notebook para que la venda, pero después su padre le dijo que no lo haga y fue a pedirle que se la devuelvan. “Es una computadora “gamer”, con un valor de mercado de aproximadamente 100 mil pesos”, detalló Vottero.