El Presidente reconoció que pretende modificar el máximo tribunal del país

El presidente Alberto Fernández reconoció que uno de los principales objetivos de la reforma judicial presentada ayer es modificar el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia, máxima autoridad de uno de los poderes del Estado, aunque se despegó de la idea de ampliar su cantidad de miembros.

“Toda mi vida he dicho que el problema no está en el número de integrantes de la Corte. La Corte puede funcionar con cinco miembros, lo que sí digo es que la Corte está funcionando mal”, aseguró en diálogo con el periodista Reynaldo Sietecase en radio Con Vos.

Con esa premisa convocó a un consejo de especialistas que elevarán propuestas para avanzar con la reforma del máximo tribunal, sin embargo ya comenzaron a alzarse voces sobre la inconstitucionalidad de la medida, que representa el avance de un poder del Estado sobre esto. Hoy, por ejemplo, el constitucionalista Daniel Sabsay planteó: “¿Si eso no es una presión, qué es? Imaginen si la Corte crea una comisión para reformar el Poder Ejecutivo. Sería un escándalo”.

El presidente, en su ponencia, argumentó por qué no considera un tema prioritario la discusión de la cantidad de integrantes de la Corte: “En el mismo discurso que ayer di, recordé que cuando fui jefe de gabinete de Néstor Kirchner, él resolvió a instancias de un proyecto de ley presentado por Cristina Kirchner reducir la Corte Suprema de nueve a cinco. Nosotros teníamos la posibilidad de nombrar a dos candidatos que estaban vacantes y renunciamos a nombrarlos. Cuando digo que hay que revisar el funcionamiento de la Corte, no estoy hablando del número de miembros”.

Fernández, que durante la entrevista se reconoció como un hombre que cultivó el Derecho y que da clases hace más de treinta años, dijo que lo único que desea es que la Justicia funcione de otro modo: “Se han dicho un montón de cosas, pero la verdad que hasta acá lo único que hicimos fue enviar un proyecto de ley, no firmamos un decreto de necesidad y urgencia. Creamos una comisión para que analice otros problemas de la Justicia, que son problemas muy técnicos. Esa comisión va a tener más de noventa días para expedirse. Todo lo que yo vaya a hacer va a ir al Congreso”.